Publicar una web sin ser informático
Cómo publicar una web hecha con IA, conectar un dominio y no romperla después. Escrito para quien no programa.

¿Puede ChatGPT recomendar tu web?
«Oye, ¿me recomiendas una peluquería en Vigo?». Cada vez más gente escribe eso en ChatGPT en vez de en Google, y la respuesta nombra a tres negocios. Si el tuyo no está, casi nunca es por el motivo que te van a decir.

¿Por qué tu web se ve mal en el móvil?
Abres tu web en el ordenador y está preciosa. La abres en el móvil y aparece encogida, con la letra ilegible y hay que hacer pellizco para leer nada. No la has roto: le falta una línea, y hasta que no esté, Google también la ve así.

¿Puedes descargar tu web y llevártela?
Todo el mundo pregunta cuánto cuesta al mes. Casi nadie pregunta cómo se sale. Y esa segunda pregunta es la que decide si dentro de dos años tu web sigue siendo tuya o es de otro.

Cómo publicar la web que te ha hecho la IA
Le pediste una web a la IA. Quedó mejor de lo que esperabas. La descargaste… y lleva tres semanas en la carpeta de Descargas. No es culpa tuya: nadie te dijo que faltaba la mitad.

El formulario de tu web hecha con IA no envía nada
Abre tu web. Rellena tu propio formulario de contacto. Envíalo. Ahora mira tu correo: no hay nada, y no lo va a haber. Le pasa a casi todas las webs hechas con IA, y el visitante nunca te lo va a decir.

Cambiar un texto de tu web sin tocar el código
Cambias el horario de verano. Abres la carpeta de tu web, ves cuatrocientas líneas de código y la cierras. «Ya lo haré el finde». Es septiembre y sigue poniendo el horario de julio: así es como se muere una web.

Conectar tu dominio: los registros DNS que hay que tocar
Cambias el registro, esperas, y tu web nueva se ve. Pero en el móvil de tu socio sigue saliendo la vieja. No estás loco: hay un registro que casi nadie borra y que gana la partida en silencio.

¿Google encontrará la web que te ha hecho la IA?
Tu web ya está online. Buscas el nombre de tu negocio en Google y no sale. Ni en la segunda página. No está rota: es que publicar y aparecer son dos cosas distintas, y nadie te avisó de la segunda.
